BAELO CLAUDIA

Baelo Claudia fue, sin duda, la ciudad más importante en el marco de la Bética romana, con un fuero municipal otorgado por el césar Claudio.

Esta ciudad nace a finales del siglo II a.C. y contaba con una cerca o muralla, una plaza pública (foro), un palacio de justicia (basílica judicial), un capitolio (templos de Juno, Júpiter y Minerva y el de la diosa egipcia Isis), la curia o senado local, las tiendas (tabernae), el mercado (macellum), las termas (termae) y el teatro.
El abastecimiento de agua de la ciudad se realizaba por medio de tres acueductos, de los que quedan algunos restos.

La vida de esta población alcanzó pleno esplendor entre los siglos I a.C. y II d.C., iniciando su decadencia a partir de la crisis del siglo III, a la que se sumaron los efectos de un gran maremoto y las incursiones de hordas mauritánicas y de piratas, fundamentalmente germánicos.

En este enclave, se practicaba la economía basada en la pesca, la fabricación de conservas y salazones y el comercio con las embarcaciones que se dirigían de uno a otro lado de las Columnas de Hércules. También se elaboraba la famosa salsa del "garum" gaditano. En las ruinas, el barrio industrial se sitúa junto a la playa, junto a las tabernae.
Uno de los yacimientos romanos más importantes no solo de Andalucía sino de la toda la península, es el de Baelo Claudia. Ruinas, situadas en la ensenada de Bolonia, de Tarifa, de un antiguo asentamiento romano que dan fe de la importancia de este lugar estratégico en tiempos remotos.